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Por: David Borda @unpolombiano

Las implicaciones materiales de ‘la nueva derecha’ en el poder.

Hace algunos días salió a la luz una entrevista de María Fernanda Cabal para El Espectador, en ella reafirma sus intenciones de lanzarse a la presidencia y señala que quiere hacer la vida más tranquila “como lo está haciendo Javier Milei en Argentina”. Esta candidatura, para algunos un poco ridícula, puede llegar a tener una gran acogida en la población, teniendo en cuenta la incapacidad del “proyecto del cambio” para realizar las transformaciones prometidas mediante la disputa institucional. Además, a eso se suman las masivas marchas realizadas hace pocos días y convocadas por la oposición.

¿Qué impactos ha tenido en Argentina el proyecto `liberal libertario` de Milei y cómo ha influido en Colombia?

Para nadie es un secreto que desde la llegada de Milei a la presidencia, a lo largo de Latinoamérica han emergido grupos que se autodenominan libertarios, fieles defensores de la propiedad privada, la autoridad y el anticomunismo. Colombia no ha sido la excepción, sin embargo, pareciera que estos sectores se enunciaran desde un ‘libertarianismo’ poco definido, pues en las distintas protestas de las que han hecho parte, en vez de cuestionar la casta que ha gobernado por siglos Colombia, señalan a un sector que lleva menos de medio periodo gobernando la crisis, mientras que al mismo tiempo se codean con la verdadera casta, las familias que llevan turnándose las riendas del país durante dos siglos, los verdaderos causantes de la crisis. Entonces entra la pregunta ¿Qué une a los seguidores de las ideas de Milei con los militantes del Centro Democrático, Cambio Radical, el Partido Conservador, el Partido Liberal, Salvación Nacional, entre otros? Claro, teniendo en cuenta las diferencias que existen entre ellos. Lo une el anticomunismo y los valores morales judeocristianos, que constituyen un sistema de creencia sumamente jerarquizado que define qué es el bien y qué es el mal, quién es aliado y quién enemigo.

Fotografía tomada el 15 de febrero de 2023 en marchas de la oposición.

‘Libertario’ un término usurpado por la derecha

Históricamente, el término libertario fue asociado con el anarquismo, corriente revolucionaria que busca abolir el Estado, el Capital y toda forma de autoridad. El historiador y anarquista Murray Bookchin ya había señalado en su momento que el término libertario fue robado por la derecha, ya que esos que se autodenominan hoy ‘libertarios’ son más bien ‘propietarios’. “Su principal preocupación es poseer la propiedad como base de la libertad”, señaló en una conferencia. Esa libertad, según Bookchin estaba tan ligada a la propiedad que literalmente significaba poseer la comunidad.

“Esa clase tan numerosa y tan respetable no exigiría nada mejor que se le concediese el derecho o, más bien, el privilegio de la más completa anarquía; toda su economía social, la base real de su existencia política, no tiene otra ley, como es sabido, que esa anarquía expresada en estas palabras tan célebres: “Laissez faire et laissez passer”. Pero no quiere esa anarquía más que para sí misma y sólo a condición de que las masas, “demasiado ignorantes para disfrutarla sin abusar”, queden sometidas a la más severa disciplina del Estado. Porque si las masas, cansadas de trabajar para otros, se insurreccionasen, toda la existencia política y social de la burguesía se derrumbaría”.

Mijail Bakunin.

Dios y el Estado

¿Todo lo pagó la casta?

Sobre la realidad material de la clase obrera en Argentina

Milei hizo una campaña impecable atacando a ‘la casta’, prometiendo ‘motosierra` para todos los parásitos del Estado. Sin embargo, su discurso fue muy flojo cuando se trataba de cuestionar realmente el matrimonio Estado – Capital y lo funcional que ha sido el aparato estatal para quienes incluso trabajaron en su campaña. Personajes como Fernando Cerimedo, quien también hizo parte de la campaña de Macri —uno de los muchos causantes de las crisis— ha estado financiándose con el dinero público de Latinoamérica a costa de las campañas políticas de distintas personalidades de derecha, incluyendo la del actual presidente de la Argentina.

Su discurso de “que todo lo pague la casta” quedó en el papel, pues la realidad material de la mayoría de argentinos se ha visto afectada desde que el mandatario asumió el pasado 10 de diciembre. Según AP, desde su llegada al poder el peso argentino se devaluó más del 50%, recortó el financiamiento a las provincias y redujo los subsidios al transporte y la energía, lo que impactó fuertemente en las tarifas. Además, desreguló el sistema de salud privado y terminó con la política de control de precios con la que sus antecesores intentaron contener la inflación. Esto llevó a que Argentina terminara el 2023 con un 211,4% de inflación interanual superando a Venezuela (193%) como el país con los precios que más rápido escalaron en Latinoamérica. (ver gráfico)

¿Por qué este funcional para la derecha latinoamericana?

A pesar de que hasta el momento la experiencia del gobierno Milei no sea buena para la gran mayoría de la población argentina, la derecha en Colombia insiste en repetir la fórmula o al menos María Fernanda Cabal lo ve como su norte político. Para dar lo que consideran la ‘Batalla Cultural’ se convirtieron en negacionistas de la historia, Milei cuestiona las víctimas de la dictadura y Cabal dice que la masacre de las bananeras es un mito creado por los comunistas. Su proyecto político es inviable si la historia que es contada por las víctimas, que según ellos son comunistas, sigue siendo legitimada por la opinión pública. Si su intención no es mejorar las condiciones de la mayoría de ciudadanxs, entonces ¿cuál es? Podríamos asegurar que el libre mercado es funcional para los que ya son propietarios, los dueños del capital, precisamente porque este modelo ataca las propuestas sobre la redistribución de la riqueza. Además, ignora por completo las cifras de movilidad social, pero, sobre todo, defiende a rajatabla la propiedad privada y el ver tanto en lo tangible como en lo intangible un mercado en el cual poder competir. La pregunta es quién puede competir en esos mercados y si todos pudiéramos competir, quiénes trabajarían en los medios de producción.

‘Anarco-capitalismo’ o más bien ‘narco-capitalismo’

Primero cabe aclarar que anarco-capitalismo es una contradicción ideológica, pero como es un término usado en la cotidianidad para nombrar estas ideologías de tendencia ultraliberal que buscan reducir el Estado a lo mínimo, lo ponemos sobre la mesa. La búsqueda por liberalizar la economía promete menos control frente a los orígenes de los dineros, dejando así un camino abierto —en los países que apliquen estas políticas económicas— para los narcos y demás delincuentes que busquen lavar su dinero de manera segura. Un ejemplo cercano es el de nuestro país vecino, Ecuador, que desde su dolarización es tierra fértil para grupos armados que buscan lavar su dinero, ahora, sumémosle a eso que el Estado no pida que declares tu dinero y no se interese por sus orígenes. Argentina sería el paraíso perfecto de los narcos, evasores y corruptos, además de empeorar sus niveles de seguridad drásticamente. La evidencia con lo sucedido en Ecuador no deja dudas de lo que sucedería

Ahora imaginemos por un momento nuestra Colombia liberalizando la economía, controlando menos el dinero declarado, construyendo las condiciones perfectas para el lavado del dinero. Ya no seríamos solo la cuna de la producción de Coca del mundo, sino que también seríamos el destino favorito de los delincuentes para lavar el dinero producto de esta economía de muerte. Sostener que la fórmula de Milei es la solución, como hace María Fernanda Cabal, no es ignorancia, está claro los intereses que busca defender.

En defensa de la organización y la autogestión

Hay que tener claro que la posibilidad de que sectores reaccionarios lleguen al poder luego del gobierno actual de Gustavo Petro no es lejana. La experiencia nos ha demostrado la incapacidad de la izquierda de utilizar la democracia liberal burguesa para realizar los cambios que necesita la clase obrera y eso, en países hermanos como Argentina o Brasil, ha resultado en una puerta abierta para derechas más autoritarias que con su discurso outsider conquistan las conciencias de los jóvenes con poca formación política. El circo electoral puede seguir, pero nosotrxs también podemos actuar en paralelo. La organización y autogestión que se vivió en algunos espacios durante el estallido social, y que aún se sigue defendiendo en las Universidades Públicas, puede darnos luces para salir del ciclo de dependencia estatal en el que parece estar entrando parte del movimiento social. Las políticas de estado pueden cambiar cada 4 años, pero la organización poblacional se queda. A continuación, algunas fotos que demuestran lo que la organización y el apoyo mutuo pueden lograr:

Soberanía Alimentaria

Espacios de memoria y formación política

Asambleas organizadas  para hacer presión institucional

Asumir que el poder tiene todas las riendas de nuestra vida es vivir sometidos, si fortalecemos todas las formas de acción y organización cotidiana podremos tener al menos una base organizada que nos permita hacerles frente a los reaccionarios en un futuro.

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