Interrupción voluntaria del embarazo: una lucha que parece no tener fin

El 30 de diciembre del año 2020 el senado argentino, aprobó el proyecto de ley para la Interrupción Voluntaria del Embarazo IVE sin ningún tipo de restricción o penalización hasta la semana de gestación número 14.

Por: Laura Zuluaga

Esta noticia le dio la vuelta a América Latina y Centroamérica, debido a la magnitud de la lucha que libraron las mujeres argentinas para conseguir un derecho que, hasta el momento, les había sido negado y había cobrado miles de vidas. El sistema sanitario, como consecuencia, debe garantizar medidas seguras y asequibles a las mujeres que decidan interrumpir el proceso de gestación sin necesidad de autorizaciones externas que atenten contra su autonomía.

En Colombia el panorama es distinto. En el año 2006 el aborto fue parcialmente despenalizado apelando a tres causales válidas: si el embarazo es producto de violencia sexual, si pone en riesgo la salud física o psicológica de la mujer gestante o si el feto presenta algún tipo de malformación. Fácil ¿Verdad? En realidad, dichas restricciones en vez de garantizar un proceso seguro que cuide la integridad física, sexual y emocional de las mujeres que deciden practicarlo, representa una serie de barreras que ponen en riesgo su dignidad, exponiéndolas a un proceso judicial innecesario, complicaciones en su salud e incluso la muerte principalmente aquellas que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Según un artículo realizado por la revista PACIFISTA, donde examinan la demanda gestionada por la organización Causa Justa, las mujeres que pertenecen a las zonas periféricas son quienes se encuentran más afectadas por la tipificación del aborto como delito en el código penal. La persecución hacía las mujeres que deciden practicarse un aborto es tal que hasta el año 2019 se han registrado 5.833 denuncias de las cuales 4.838 se encuentran activas, dentro de estas cifras debe tenerse en cuenta que el 97% de las mujeres denunciadas entre 2010 y 2017 pertenecen a zonas rurales. Las restricciones agudizan las condiciones de desigualdad del territorio, pues condicionan el derecho a la salud sexual y reproductiva de mujeres que se encuentran en situaciones de maltrato, violencia o han sido víctimas del conflicto armado.

Foto: Luis Robayo. 25 de noviembre de 2018 Cali, Valle del Cauca, Colombia. Tomada de: newsweekespanol.com (https://newsweekespanol.com/2020/02/protestas-colombia-dia-discuta-despenalizacion-aborto/)

La ausencia de garantías jurídicas que reconozcan la IVE como un procedimiento legal dentro de la red sanitaria pública, genera un potencial riesgo para la salud de miles de mujeres y violenta la autodeterminación reproductiva de las mismas, como resalta la sentencia que despenaliza parcialmente dicho procedimiento. Los colectivos luchan entonces por la eliminación total del aborto como delito dentro del código penal colombiano, si bien en su momento dicha sentencia representó un avance en la lucha por los derechos de la mujer hoy en día resulta insuficiente desde todos los aspectos: sociales, geográficos y económicos.

Contrario a lo que se piensa, la lucha por el aborto no es un asunto nuevo en la agenda política de las organizaciones con enfoque de género ni representa un ataque contra la institución de la familia, teniendo en cuenta que Colombia es un país laico. Esta lucha inicia en países como España, donde en los años 70 los derechos sexuales y reproductivos de la mujer entran a formar parte de la discusión política y social que contaba ahora con un enfoque feminista. Según un estudio realizado por la Federación Estatal de Organizaciones Feministas en España, en el año 1976 inicia la primera campaña estatal en defensa de las mujeres condenadas por el delito de aborto, exigiendo amnistía. Un año después se crea una campaña en pro de la legalización de los anticonceptivos y el derecho al aborto afirmando que la penalización del aborto atenta contra la integridad física y moral de las mujeres. Dicho estudio explora el recorrido sociopolítico llevado a cabo por diferentes colectivos apelando al derecho a una sexualidad libre y segura, dejando en evidencia que la lucha por el acceso de todas las mujeres a métodos y procedimientos sexuales, asequibles y seguros no es nada nuevo; al contrario, se ha prolongado de forma innecesaria poniendo en riesgo la vida de miles de mujeres por razones ajenas a los derechos constitucionales de todo ser humano.

Miles de mujeres sostienen pañuelos verdes en defensa del aborto legal en Buenos Aires. RONALDO SCHEMIDT AFP tomado de elmundo.es (https://www.elmundo.es/internacional/2020/02/20/5e4e6349fc6c83230c8b45f9.html

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