Historias de un mundo diverso
21 de julio de 2021

Por: Laura Alexandra Romero Niño – Maestra en Arte Dramático

Ilustraciones: @another.elf

Las historias aquí contadas hacen parte de tres testimonios anónimos de personas LGBTIQ+ y el aporte fantástico de la autora como recurso literario.

DIFERENTE

Son las dos de la mañana, sudan mis manos y pies, siento taquicardia, ¿Está temblando? no, no está temblando, la que tiembla soy yo, otra vez uno de esos episodios que roban mi paz y tranquilidad, a veces sólo siento ganas de llorar sin razón precisa o quizás sí la hay y finjo que todo está bien; hay mucho silencio, o bueno… si hay un sonido en específico es el de la noche, creo que todos sabemos cómo suena la noche. Las madrugadas suelen ser momento perfecto para pensar en todo y en nada y es justo ahora por donde pasa mi mente ¿En qué momento comenzó todo?

Esta es una pregunta que me ha acompañado durante los últimos años, una pregunta que no sólo me la he hecho yo; también, me la han hecho otros y en realidad no tiene una respuesta clara, de hecho, es una pregunta que no tendría por qué hacerse, porque es muy probable que si me gustaran los hombres no me preguntarían todo el tiempo que desde hace cuánto me gustan…

Entonces, ¿Por qué conmigo tiene que ser diferente? ¿Qué me hace diferente? ¿Qué hace que algunas personas se comporten de manera distinta cuando descubren que soy lesbiana? ¿Por qué tengo que ocultar lo que soy para recibir un trato digno? ¿Por qué tengo que sentirme como si estuviese haciendo algo malo todo el tiempo? ¿Por qué no puedo traer a mi novia a la casa, así como cuando era más joven y recibían a mis novios sin problema? ¿Por qué me juzgan? ¿Por qué simplemente no puedo amar a quien yo decida? ¿Por qué les cuesta tanto entender que el amor no daña a nadie, que lo que sí daña son los prejuicios y el odio? ¿Por qué te crees superior a mí? Al final tú y yo somos lo mismo…HUMANOS.

Abro la ventana, hace mucho calor aquí, aún no estoy tranquila; un poco de brisa ayudará a calmar mis nervios, está oscuro y ni siquiera quiero tomar el celular, siempre tomo el celular para distraer mi mente. No la distraeré más, enfrentaré esto.

1, 2, 3, 4… Han pasado más de cuatro años desde que mis papás supieron que salía con mujeres. Recuerdo ese momento como si fuese ayer, dramático hasta más no poder; al principio dije “okay”, mis padres son jóvenes yo creo que lo van a entender… No sucedió así, creo que creé expectativas muy altas en mi cabeza y aceptar lo que soy casi me cuesta hasta mi carrera. Para ese entonces mis padres me aplicaron la ley del hielo, estar en casa era como no existir, nadie me hablaba, sólo sentía su energía de desprecio. Me deprimí y ellos no se enteraron, muchas veces sentí ganas de no seguir más, dijeron que no me pagarían más la universidad, me asusté, estudiar es de las cosas más importantes para mí… Ahora reflexiono ¿En qué momento los prejuicios sobrepasan el amor que tienes por tus hijos?

Yo trataba de justificar por cualquier lado sus actitudes, trataba de entender que vienen de una generación en la que quizás estas situaciones sean un poco nuevas. Lo curioso es que yo trataba de entenderlos, pero ellos no a mí, al principio me decían que era una moda y yo sabía perfectamente que no lo era, después vinieron comentarios de familiares cercanos como: “eres muy bonita para ser lesbiana” “¿Si tuviste novios por qué ahora tienes novia?” ¿Si te gustan las mujeres por qué te consigues ‘niñas’ que parecen ‘niños’? ¿Qué hicimos mal para que seas así? Es duro intentar avanzar en la vida con comentarios tan difíciles de digerir y más cuando se trata de personas que te importan; sin embargo, aspiro al día en el que mis gustos y preferencias no afecten las relaciones con los que me rodean, el día en que pueda invitar a mi pareja a una cena familiar como cualquier pareja heterosexual, donde mis padres puedan conocer a la persona con la que estoy y no se nieguen a la posibilidad de conocerla sólo porque es una mujer. Nadie es dueño de las decisiones de nadie y en estos años de proceso he aprendido que tus decisiones son tuyas y que enfrentarte a ellas en una sociedad como esta, es de valientes; nadie puede hacerte menos y jamás debes sentirte como algo que no encaja, como algo dañado.

En definitiva, tengo que confesar que amar a las mujeres es de los mejores sentimientos que me he permitido. Soy realmente yo, me he enamorado de mujeres y también me han roto el corazón, y jamás podría dejar de sentir lo que siento hacia ellas. No puedo juzgarme, ya ese proceso de decirme a mí misma que estaba mal, está superado; yo decido amarme y amar lo que soy hoy y siempre.

Empezó a llover, es hora de cerrar la ventana, ya el viento y la lluvia se llevaron mis pensamientos y después de esta reflexión de madrugada ya puedo dormir un poco más tranquila; ya no tiemblo, ya no sudo, ya no tengo miedo, ahora sólo soy yo.

Buenas noches.

FIN.

COMO EL MAR

En el mar las cosas resultan fantasiosas, las olas me recuerdan a las personas, todas son diferentes, hay olas altas, olas fuertes, olas bajas pero que llegan con gran potencia a la orilla, olas que te revuelcan y olas que pareciese que vinieran a destruirlo todo, pero que pierden su fuerza en el camino; al final, todas hacen parte de un mismo mar.

Enfrente de mí sólo veo un gran mar lleno de infinitas posibilidades y me pregunto en qué momento nos limitamos, en qué momento se nos acaban las posibilidades y creemos que no hay más, que no queda sino lo que es obvio, sólo lo que existe y lo permitido. ¿Quién decide qué cosas son normales y qué cosas no? ¿Por qué no podemos simplemente ser? Si ser quien realmente quiero ser fuese tan sencillo como correr hacia al mar y nadar hasta que sintiese el agua en mi cuello, seguramente, ya me habría lanzado con ropa, pero no; aún tengo miedo y además ni siquiera sé nadar, así que prefiero simplemente acercar mis pies y que la ola los moje. Tengo tanto calor, me encantaría poder quitarme la blusa, pero no, siempre hay algo que me detiene… ¿Por qué? ¿Algún día vendré a la playa sin que nada me detenga?

No sé porque esta bebida me recordó el día en que empecé a sentir que me gustaban las mujeres ¿Cuántos años tenía? Como diez, recuerdo que me decía: “no puedo” “no debo”. Nadie se podía enterar, mi familia es católica, mamá evangélica y mi papá cristiano; esas cosas estaban realmente mal vistas… esto sí que me da más risa, intenté tener novio para aparentar, ocultar lo que verdaderamente me gustaba; cuando di mi primer beso corroboré la razón por la cual no me gustan los hombres y luego de eso no volví a tener novio nunca más ¿Si me captas mar? No sé por qué le hablo al mar, pero siento que me escucha.

Hay algo que supera el hecho de que me gusten las mujeres y es el cómo me veo y cómo me siento respecto a mí, me encantaría poder entrar al mar y que mágicamente al salir fuese tal cual como siempre me he imaginado. Cuando chiquita miraba cortes de hombre y decía: “si fuera un hombre tendría este corte, si fuera un hombre me vestiría así”, bueno por lo menos lo del corte y el vestirme como quiero ya es todo un hecho, ni siquiera puedo volver a imaginarme usando incómodas sandalias y vestidos.

-Mesero: “¿joven desea otra bebida?” – “sí, gracias…”

Tranquilo mar, eso de que me llamen joven pasa todo el tiempo, me da risa, pero me siento bien, sólo cuando lo dicen enfrente de mi hermana suelo sentirme un poco incomodo; te decía, una vez me dijeron: “tú no tienes porqué vestirte así, tú eres muy bonita, tú deberías ser más femenina”. Intenté complacer a todos menos a mí sin importar lo incómodo que me pudiese llegar a ser, hasta hace siete años dije: “yo tengo un estilo propio y quiero estar cómodo en cualquier lugar”, ahora mírame ¿Ves mi corte? es lo que siempre quise, amo ver mi pelo así y ¿Sabes qué es lo mejor? Saber que existen personas a las que les gusto tal cual soy, darme cuenta de eso me ha llenado el alma. Estoy logrando lo que quiero, pero siento que aún falta más. ¿Por qué?

A mí me hubiese gustado ser el hermano mayor. Tomaré un trago, mar ¡Salud! No a todos les gustan esas cosas raras, hubo un tiempo en donde una persona en particular me empezó hablar como chico; es decir, en masculino, porque a ella le gustaba y después a mí, pero aún me detiene la opinión familiar, yo quisiera perderme y un día volver siendo diferente. Siendo yo, siendo la persona que quiero ser, seguramente así sería más sencillo; justo lo de entrar al mar y salir siendo yo. Me da miedo perder a las personas que amo por ser algo que a ellos no les guste, serían muchos cambios, por eso lo de perderme y volver como una persona completamente diferente estaría bien, pero eso no va a pasar. Soy cobarde.

Por ese límite es que me defino como una persona no binaria, porque sé que hay un límite que no debo ni puedo cruzar ¿Sabes qué sucedió cuando me hice el primer corte de pelo? Mi hermana lloró, cuando me hice el segundo corte, me escribió a las 3 am: “ahora sí parece un niño, se está convirtiendo. No me gusta lo que está haciendo”. Mar ¿Estarías satisfecho siendo una persona no binaria toda tu vida? Silencio… 12345667891011121314151617181920… 30 segundos después.

No lo sé, toma un trago. Estoy tan ebrio que hasta el mar me habla.

-Él despierta asustado.

-Él: “¿sabes qué horrible pesadilla tuve?”

-Ella: “dime”

-Él: “era alguien que no podía ser, alguien que soñaba libertad, pero que aún no la tenía”.

FIN.

BELLE

Los días que más me gustan son días como estos, fríos, llenos de nostalgia y tranquilidad. Aunque no nací en un lugar de clima como este, los días nublados me remiten a mi infancia, me llevan directo al pueblo en donde nací; recuerdo que me encantaba jugar a las Barbies y como no tenía ni podía jugar con ellas, jugaba con plumas y plantas, esas eran mis Barbies… ¡Tiempos aquellos! La vida se nos pasa muy pronto, en este punto de mi vida estoy feliz de poder ser todo aquello que una vez soñé, pero siempre se quiere un poco más. La vista a través de esta ventana sólo me llena de esperanza, es un día para agradecerle a la vida lo generosa que ha sido conmigo.

Ahora soy toda una empresaria, tengo mi propia empresa, soy exitosa, quiero tener una familia bonita y tranquila, seguir siendo muy feliz. Hacer la maleta para un nuevo viaje es de las cosas más emocionantes y angustiantes, la próxima semana tengo un viaje a Egipto, no puedo creer que por fin conoceré mi lugar soñado, Isabelle en Egipto, Isabelle…

Hace 5 años soy modelo webcam y creo contenido para adultos. Identificada con el género femenino toda mi vida, a los 18 vi que era algo más que sólo identificarme, mi proceso de aceptación fue difícil, a mí me tomó años. Desde que estaba chiquita yo no entendía, fui mujer inocentemente, porque no me di cuenta sino hasta los 18 que vi un documental acerca de una mujer trans y en ese momento entendí lo que estaba pasando conmigo; después dije: “algo pasa conmigo, yo no quiero ver a esa persona que veo al espejo” y de ahí en adelante empiezo todo el proceso, quiero ser Isabelle, quiero ser Isabelle, quiero cambiar y desde los 19 años empecé mi proceso, inició mi cambio y es un camino que hasta hoy en día sigo forjando.

Empacaré unos 4 vestidos de baños, bloqueador, bronceador y unos pares de zapatos, ¿Qué tal se me vería este vestido caminando por las calles de Egipto?

-Belle se mira, camina hasta su espejo, se observa.

Isabelle, recuerdo cuando surgió este nombre, yo ni sabía cómo me quería llamar, yo me veía en el espejo igual que ahora y me preguntaba ¿Yo qué nombre tengo? Entonces recordé que mi mamá siempre quiso tener otra hija, mi mamá tiene tres hijas conmigo, pero en ese momento eran dos y tres niños, ella quería tener otra hija para ponerle Sandra Isabella. A mí el Sandra no me gustaba mucho, porque así se llama mi mamá e Isabella tampoco, pero dije: “no me gusta Isabella, pero lo puedo transformar en Isabelle y me pareció perfecto; hoy en día no me veo con otro nombre que no sea ese.

Este vestido es perfecto.

-Belle empaca el vestido en la maleta, acomoda todo su equipaje en una esquina mientras vuelve a observar por su ventana.

Lo más difícil de ser una mujer trans, más que el estigma social es el estigma que una misma tiene; el decir: “¡ay! es que no puedo porque esto no está permitido” “es que esto, es que lo otro…”. Entonces se vuelve muy difícil, en un momento yo llegué a pensar: “no voy a poder tener una relación con un hombre, porque soy una mujer trans” “yo no puedo hacer esto por ser trans” Es difícil superar la barrera que nosotras mismas nos ponemos, nadie sabe por lo que tenemos que pasar para poder ser mujeres; todo el proceso, las cuestiones hormonales, tu cuerpo empieza a cambiar, tu humor, eso es completamente difícil. Siendo trans no juzgo ni critico a la gente que me ha hecho preguntas incómodas, es parte de la ignorancia, yo las respondo porque me gusta educar. El respeto sólo se conseguirá a partir de la educación.

-Belle camina nuevamente frente al espejo, mira su reflejo con gran amor y emoción.

Lo más bonito de ser mujer trans es ese carácter y esa forma de ser que nos caracteriza a todas, estamos orgullosas de nosotras mismas, peleamos por nuestros derechos, todos los días vivimos con ganas de salir adelante, porque la sociedad nos ha puesto 10 pasos atrás, pero nosotras siempre intentamos estar 10 pasos adelante.

FIN.

...

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